7 conclusiones del Observatorio Quidgest para entender el impacto de la IA en la transformación digital global
Desde 1988, Quidgest ha buscado adelantarse a su tiempo. En lugar de seguir las tendencias, preferimos crearlas. Esta sed de innovación está en nuestro ADN y nos ha llevado a explorar nuevos caminos cuando muchos aún dudaban de lo que nos deparaba el futuro.
En los años 90, cuando la automatización del software se veía con escepticismo, decidimos desafiar las normas y desarrollamos una plataforma de generación automática de código. Fue una apuesta ambiciosa que se adelantó al uso de la inteligencia artificial mucho antes de que esta fuera reconocida como la disrupción del momento. Herramientas como ChatGPT, que no aparecieron hasta finales de 2022, confirmaron que no estábamos del todo equivocados. Y aquí está: la IA no es solo el futuro, es el presente, el resultado de décadas de trabajo.
Hoy, 36 años después, seguimos innovando. Con la creación del Observatorio Quidgest, reunimos las perspectivas de 35 países sobre el impacto de la transformación digital en diversos sectores, industrias, profesiones, grupos de edad, realidades culturales y niveles de desarrollo tecnológico. No se trata solo de comprender las nuevas herramientas, sino de entender quiénes son los protagonistas de la transformación digital, las barreras que aún existen dentro de las organizaciones y en qué sentido deben evolucionar las competencias. Y, por supuesto, ¿dónde se sitúa Portugal en el panorama tecnológico mundial?
Pero el conocimiento es una fuerza que solo se multiplica cuando se comparte. Y eso es precisamente lo que queremos hacer con este Observatorio: ofrecer una visión amplia, inclusiva y accesible para todos. Tanto si el lector es un entusiasta del tema, un estudiante, un emprendedor en busca de inspiración o el director general de una multinacional, las conclusiones de este estudio le inspirarán a pensar en el futuro de una manera diferente, a desafiar el statu quo y a aceptar el cambio.
Como no queremos matar el suspense de una lectura completa más profunda, compartimos en esta edición de QuidNews (sólo) 7 de las principales conclusiones recogidas en este Observatorio – una por cada capítulo.
CONCLUSIÓN 1
A pesar de los retos, la IA se considera un descubrimiento positivo y la mayor revolución de nuestro tiempo
A la pregunta de qué es la IA, los encuestados se dividieron en tres grupos de opinión: la mayoría (65%) considera que la IA es un asistente que facilita la realización de tareas complejas, mejora la productividad y la eficiencia, y complementa y amplía las capacidades humanas. Esta perspectiva se refleja en las respuestas que describen la IA como un «medio tecnológico para mejorar el rendimiento humano», «una nueva forma de inteligencia que no compite con la nuestra, sino que la complementa», o «una herramienta que ayuda a resolver problemas y a fomentar la creatividad y la innovación». El concepto clave aquí es que la IA no sustituye a los seres humanos, sino que mejora sus capacidades, permitiendo un salto cualitativo en términos de eficiencia y productividad.
Un porcentaje menor (20%) considera incluso que la IA es una verdadera revolución tecnológica de nuestro tiempo, comparable a la Revolución Industrial o a la llegada de Internet. Aquí, la IA se interpreta como «una nueva era para los seres humanos» y «el próximo gran salto en la evolución tecnológica». Este grupo de personas destaca la IA como una fuerza transformadora capaz de cambiar por completo nuestra forma de vivir, trabajar e interactuar en sociedad.
Sin embargo, no todas las perspectivas son favorables. Aproximadamente el 16% de los encuestados señala los riesgos y desafíos éticos como una preocupación importante en el desarrollo y la aplicación de la IA. El miedo a la pérdida de puestos de trabajo, la violación de los derechos de autor y la necesidad de regulación se mencionan con frecuencia, con expresiones como «la IA podría ser una amenaza para la humanidad si está en las manos equivocadas» y «la regulación promete ser un reto importante».
CONCLUSIÓN 2
Los sistemas obsoletos, el cumplimiento de la normativa y la falta de recursos son los mayores obstáculos para adoptar la IA
La adopción de la IA en el contexto de la transformación digital presenta una serie de retos. La integración con sistemas obsoletos (y la dificultad o incapacidad para actualizarlos) es un problema mencionado por el 24% de las empresas, seguido de cerca por la preocupación por las cuestiones éticas, normativas y de cumplimiento (16%).
Otro reto destacado por las empresas es la falta de recursos informáticos y de experiencia en IA, que afecta al 14% de las organizaciones. Esto refuerza la necesidad urgente de formar a los equipos existentes y/o contratar profesionales especializados para hacer frente a las exigencias tecnológicas que impone la transformación digital.
El 13% de las organizaciones también destaca la resistencia al cambio como un reto importante, lo que subraya la necesidad de una cultura organizativa más flexible y abierta a la innovación. Por último, la falta de recursos especializados en IA y la dificultad para medir el retorno de la inversión (ROI) también son barreras importantes a las que se enfrentan algunas empresas (7%).
CONCLUSIÓN 3
ChatGPT es la herramienta más utilizada, pero no es la única
Entre las herramientas de IA más utilizadas, el 30% de los encuestados indica el uso de ChatGPT, seguido de Gemini (14%) y Copilot (10%). Estas herramientas destacan por su capacidad para integrarse fácilmente en los flujos de trabajo diarios y ofrecer un apoyo práctico tanto para tareas sencillas como para procesos de desarrollo y automatización más complejos.
Otro punto en común es que estas soluciones están desarrolladas por tres gigantes tecnológicos (OpenAI, Google DeepMind y Microsoft), lo que garantiza su mejora continua y su actualización con los últimos avances en IA. Además, todas ofrecen versiones gratuitas o planes de inicio asequibles, lo que permite probarlas y utilizarlas de forma escalable.
Casi la mitad de los encuestados (46 %) menciona utilizar otras herramientas de IA, lo que pone de manifiesto la diversidad de soluciones disponibles en el mercado y la flexibilidad que tienen las personas y las organizaciones para elegir las plataformas que mejor se adapten a sus necesidades y preferencias específicas.
Algunas de las herramientas más citadas son: MidJourney, utilizada para crear imágenes; TensorFlow y PyTorch, dos frameworks para construir modelos de IA; BERT y T5, modelos de procesamiento de lenguaje natural que facilitan el análisis y la comprensión de grandes volúmenes de texto; DeepL, una herramienta de traducción automática; Google Cloud AI y Microsoft Azure AI, plataformas de IA en la nube; IBM Watson, una plataforma de análisis y automatización de datos; Genio de Quidgest, una plataforma de desarrollo de software; y Synthesia, una herramienta que produce contenidos visuales. Estas herramientas cubren un amplio abanico de áreas y funcionalidades, desde la creación de contenidos visuales hasta el procesamiento de datos, el desarrollo de software o la traducción automática, entre otros.
CONCLUSIÓN 4
La inversión en tecnología portuguesa no está a la altura de la confianza depositada en ella
Según los datos recogidos en este Observatorio, la mayoría de los encuestados (64%) muestra confianza en la tecnología desarrollada en Portugal. Se trata de una señal positiva que refleja la percepción general de que el sector tecnológico portugués tiene capacidad para crear soluciones innovadoras y de calidad.
Pero si nos fijamos en el presupuesto asignado por las organizaciones a la transformación digital, vemos que el 63% de los encuestados invierte entre el 0% y el 10% de su presupuesto total en soluciones tecnológicas o equipos de desarrollo portugueses. Esta cifra relativamente baja puede reflejar la percepción de que las soluciones tecnológicas portuguesas aún no han alcanzado un nivel de competitividad global suficientemente reconocido, lo que dificulta su valoración en comparación con las alternativas internacionales.
Sólo el 2% de las organizaciones afirma invertir más del 75% de su presupuesto en tecnología portuguesa, un claro indicador de que aún queda mucho camino por recorrer para que las soluciones nacionales sean realmente valoradas y tenidas en cuenta, tanto a nivel local como global.
CONCLUSIÓN 5
Los equipos informáticos concentran sus conocimientos en la IA
Dentro de las organizaciones, los conocimientos sobre IA parecen concentrarse sobre todo en los equipos de TI y transformación digital, según el 44 % de los encuestados. Estas cifras muestran que las áreas tecnológicas suelen estar a la vanguardia de la investigación y la implantación de la IA.
Sin embargo, el 23% de los encuestados cree que la alta dirección es quien tiene la visión y los conocimientos para guiar estas transformaciones. Esto sugiere que, si bien la ejecución de las estrategias tecnológicas está en manos de los equipos de TI, la visión estratégica general para la adopción de la IA suele proceder de la dirección.
Al mismo tiempo, el 15% se muestra indeciso sobre quién domina en última instancia esta materia. Hay quienes opinan que «nadie» dentro de la organización tiene conocimientos especializados en profundidad o que «no hay especialistas, sólo entusiastas»; quienes sostienen que la competencia se encuentra en otros departamentos, como los de marketing o consultoría empresarial (equipos más en contacto con los clientes y el mercado); y quienes comparten que estos conocimientos están repartidos entre todos los empleados, «todo el mundo sabe un poco de todo».
CONCLUSIÓN 6
La mayoría de las organizaciones no miden (o no saben medir) el ROI de la transformación digital
Por último, es preocupante observar que el 66% de las organizaciones no dispone de mecanismos para supervisar y evaluar el ROI de la transformación digital con IA. La ausencia de estas herramientas pone en peligro la capacidad de medir el impacto real de la IA y dificulta la toma de decisiones informadas sobre futuras inversiones.
Sin una evaluación adecuada, las organizaciones corren el riesgo de invertir en tecnologías de IA sin la capacidad de medir eficazmente su impacto, lo que podría dar lugar a inversiones ineficientes de recursos y a una falta de argumentos sólidos para nuevas inversiones. Este escenario también dificulta la obtención de conocimientos que podrían ayudar a orientar y ajustar continuamente la estrategia digital de manera más eficiente y eficaz a través de datos monitorizados en tiempo real.
CONCLUSIÓN 7
La industria, la educación y la salud encabezan los ODS más afectados por la IA
Al analizar el impacto de la IA en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) identificados por las Naciones Unidas (ONU), la mayoría de los encuestados (20%) identificó la Industria, la Innovación y la Infraestructura como el área más positivamente afectada por los avances en IA.
También destacaron áreas como la educación de calidad (14%) y la sanidad de calidad (13%), lo que demuestra el inmenso potencial de la IA para transformar estos ámbitos. En el ámbito de la educación, las soluciones de aprendizaje electrónico y la enseñanza personalizada tienen la capacidad de ampliar el acceso al conocimiento y adaptar el aprendizaje a las necesidades individuales. En sanidad, la telemedicina y la medicina predictiva están redefiniendo la atención al paciente gracias a su capacidad para ofrecer diagnósticos más precisos y accesibles.
Estas innovaciones revelan el enorme potencial de la IA para democratizar el acceso a servicios esenciales y transformar profundamente la calidad de vida a través de un impacto directo y medible en el bienestar de las comunidades. Además de impulsar la eficiencia y la productividad, la IA sitúa a las organizaciones a la vanguardia de la responsabilidad social, proporcionando soluciones escalables que no sólo responden a las necesidades del mercado, sino a un futuro más justo, transparente y colaborativo.
Ya sea con individuos más informados, leyes más claras y procesos de toma de decisiones más éticos, una mayor promoción del respeto por los recursos del planeta, o mediante el fortalecimiento de la justicia social, la reducción de las desigualdades o una industria más inclusiva y sostenible, entre otras ideas que están en la raíz de los ODS y la Agenda 2030.
Las conclusiones del Observatorio no acaban ahí!
Para conocer y profundizar en estas y otras conclusiones, recomendamos descargar el Observatorio Quidgest 2024/2025 aquí: https://quidgest.com/observatorio-impacto-da-ia-na-transformacao-digital/
Y recuerde: en Quidgest estamos preparados para debatir los grandes temas de este estudio, abordar los retos tecnológicos identificados y responder con soluciones digitales a la altura, acompañadas de un soporte especializado que garantice su implantación efectiva.
Desafíenos con preguntas y comentarios, con proyectos ambiciosos o incluso con una conversación que inspire nuevas ideas o sinergias. Estamos a un solo contacto. Pero no lo olvide: desafíenos.










